Herugavialis cairensis es una nueva especie de cocodrilo extinto, pariente de los gaviales, que vivió hace unos 45 millones de años en el actual Egipto. Su cráneo procede de la Formación Mokattam, la misma roca en la que se talló la Gran Esfinge de Guiza, y llevaba casi un siglo mal clasificado, según un estudio de Royal Society Open Science.

Recreación de Herugavialis cairensis, un gavial de hocico largo y estrecho, nadando en un mar tropical poco profundo del Eoceno

En breve

  • Qué es: un género y una especie nuevos de gavialoideo, el grupo de cocodrilos de hocico largo y estrecho.
  • De dónde sale: de un cráneo casi completo recogido cerca de El Cairo en los años veinte y descrito en 1927 como Tomistoma cairense.
  • Cómo se ha sabido: una microtomografía y un análisis evolutivo de 152 especies y 331 caracteres anatómicos lo separan del falso gavial.
  • Por qué importa: confirma que el Mediterráneo fue durante millones de años un mar lleno de cocodrilos, hasta que se secó hace unos 6 millones de años.

¿Qué es Herugavialis cairensis y dónde se encontró?

Herugavialis cairensis es un cocodrilo extinto del grupo de los gaviales, descrito como género nuevo en octubre de 2026 a partir de un cráneo fósil hallado cerca de El Cairo. Vivió en el Eoceno medio, hace unos 45 millones de años.

La historia no empieza con una excavación reciente, sino en el cajón de un museo. En la década de 1920 se recogieron cerca de El Cairo varios restos de cocodrilo, entre ellos un cráneo casi completo, en las calizas de la Formación Mokattam. En 1927 se describieron como una especie nueva de Tomistoma, el género del actual falso gavial del sudeste asiático, con el nombre de Tomistoma cairense.

El ejemplar de referencia, catalogado como SMNS 10575, se conserva desde entonces en el Museo Estatal de Historia Natural de Stuttgart (Alemania). Durante casi cien años nadie puso en duda la etiqueta: el cráneo tiene el hocico largo y estrecho que caracteriza a esos animales.

Un equipo de investigadores del Reino Unido, Suecia, Alemania y Egipto, encabezado por Paul Burke, del Museo Sueco de Historia Natural, y Philip Mannion, del University College de Londres, ha vuelto a estudiarlo con las herramientas actuales. Su conclusión es que el parecido era superficial.

El hallazgo, en datos

Especie: Herugavialis cairensis (antes Tomistoma cairense).

Edad: Eoceno medio, hace unos 45 millones de años.

Procedencia: Formación Mokattam, cerca de El Cairo (Egipto).

Fósil: cráneo casi completo SMNS 10575, sin la punta del hocico.

Análisis: microtomografía y filogenia con 152 especies y 331 caracteres.

Revista: Royal Society Open Science, octubre de 2026.

¿Cómo se ha sabido que es una especie nueva?

Los investigadores sometieron el cráneo a una microtomografía computarizada, una técnica de rayos X que reconstruye en tres dimensiones el interior del fósil sin dañarlo, la misma familia de escáneres con la que se estudian hoy las momias egipcias. Así pudieron examinar huesos y cavidades internas que a simple vista quedan ocultos.

El resultado muestra varias diferencias con Tomistoma. La más visible es que las órbitas de los ojos tienen un reborde elevado, una cresta que el falso gavial no presenta. El hocico, largo y estrecho, ocupa en torno al 64 % de la longitud del cráneo.

Con esos datos, el equipo comparó el fósil con otros 151 cocodrilos vivos y extintos mediante un análisis de 331 rasgos anatómicos. El árbol evolutivo resultante lo sitúa entre los gavialoideos, pero lejos del falso gavial: es una rama temprana del linaje de los gaviales, anterior al grupo que incluye al gavial del Ganges y sus parientes más cercanos. Por eso ha recibido un género propio.

¿Qué relación tiene con la Gran Esfinge de Guiza?

El vínculo con la Esfinge es doble. El primero es geológico: la Formación Mokattam es el paquete de calizas marinas en el que los antiguos egipcios tallaron la Gran Esfinge hace unos 4.500 años y del que extrajeron buena parte de los bloques de las pirámides de Guiza. El cocodrilo no apareció dentro del monumento, sino en la misma unidad de roca, depositada cuando el norte de Egipto era un mar poco profundo.

El segundo es una coincidencia que los autores han aprovechado para el nombre. Al cráneo le falta la punta del hocico, igual que a la Esfinge le falta la nariz. El género Herugavialis une «gavial» con Heru, el nombre egipcio del dios Horus, que según Mannion «probablemente sirviera de inspiración para la construcción de la figura egipcia». El epíteto cairensis alude a El Cairo.

¿Hubo cocodrilos en el Mediterráneo?

Sí. Durante buena parte de los últimos 50 millones de años, la región mediterránea albergó una gran variedad de cocodrilos, incluidos gaviales marinos. El nuevo fósil encaja en esa historia. Herugavialis compartía aquellas aguas costeras con al menos otras dos especies de gavial. Y no era una excepción: en la región mediterránea se conocen al menos seis especies de gavialoideos del Paleógeno y otras seis del Mioceno, con un vacío intermedio en el Oligoceno del que no se ha encontrado ninguna.

«Esta diversidad fluctuó a lo largo del tiempo en consonancia con los cambios en la temperatura global y el nivel del mar», explica Burke en declaraciones recogidas por la agencia SINC. El final llegó hace unos 6 millones de años, cuando el Mediterráneo quedó aislado del Atlántico y se desecó en gran parte, un episodio conocido como crisis salina del Messiniense. Los cocodrilos desaparecieron de la región y no volvieron.

AnimalÉpocaDónde vive o vivióSituación
Herugavialis cairensisHace unos 45 millones de añosMar poco profundo del actual EgiptoExtinto
Gavial del Ganges (Gavialis gangeticus)ActualRíos del subcontinente indioEn peligro crítico
Falso gavial (Tomistoma schlegelii)ActualRíos y pantanos del sudeste asiáticoEn peligro

El contraste con el presente es notable. Los gaviales tuvieron una distribución casi mundial y muchas especies marinas; hoy solo sobreviven dos, ambas de agua dulce y ambas amenazadas.

Lo que el fósil todavía no cuenta

El estudio se apoya sobre todo en un único cráneo, sin esqueleto asociado, de modo que el tamaño total del animal y su modo de vida solo pueden inferirse por comparación con sus parientes. La Formación Mokattam, además, ha dado muy pocos reptiles, lo que limita lo que se sabe de aquel ecosistema.

El caso ilustra, eso sí, una tendencia cada vez más frecuente en paleontología: las especies nuevas no siempre salen del yacimiento, sino de revisar con tecnología moderna las colecciones que los museos guardan desde hace décadas. Lo mismo ha ocurrido con otros fósiles reinterpretados recientemente, como los restos de denisovanos de la cueva Bianfu, o con los papiros de Herculano, que la tomografía y la inteligencia artificial están permitiendo leer sin desenrollarlos.

Preguntas frecuentes

¿Qué es Herugavialis cairensis?

Es una especie extinta de cocodrilo emparentada con los gaviales, de hocico largo y estrecho, que vivió hace unos 45 millones de años en el mar poco profundo que cubría el norte del actual Egipto.

¿Se encontró el cocodrilo dentro de la Esfinge?

No. El fósil se recogió cerca de El Cairo en los años veinte. Lo que comparte con la Gran Esfinge de Guiza es la roca: ambos proceden de la Formación Mokattam, una caliza marina del Eoceno.

¿Por qué se ha tardado un siglo en reconocerlo?

Porque en 1927 se clasificó como una especie de Tomistoma, el género del falso gavial, por su parecido externo. La microtomografía ha revelado rasgos internos y un reborde elevado en las órbitas que no encajan con ese género.

¿Qué significa el nombre?

Herugavialis combina Heru, el nombre egipcio del dios Horus, con gavial. El epíteto cairensis hace referencia a El Cairo, cerca de donde apareció el fósil.

¿Quedan gaviales vivos?

Sí, dos especies de agua dulce: el gavial del Ganges, en el subcontinente indio, y el falso gavial, en el sudeste asiático. Las dos están amenazadas.


Fuentes y verificación

Publicado: 13 de octubre de 2026 · Hecho: descripción de un género nuevo a partir de un fósil de colección (cráneo SMNS 10575), publicada en Royal Society Open Science la primera semana de octubre de 2026.

Fuentes: Burke et al., «Cranial anatomy of the Middle Eocene Egyptian crocodylian Herugavialis cairensis provides new insights into gavialoid diversity in the Mediterranean region», Royal Society Open Science 13(10): 261173 (DOI: 10.1098/rsos.261173) · Phys.org (nota de los autores) · Agencia SINC, vía The Objective. Las declaraciones de los investigadores proceden de la agencia SINC. El estado de conservación de las especies actuales es el de la Lista Roja de la UICN.