Investigadores del CSIC han descrito tres nuevas especies de gusanos comehuesos del género Osedax en aguas de la península ibérica: O. emmae, en el Cantábrico; O. teoi, frente a Mazarrón, y O. martini, en el Mediterráneo y el golfo de Cádiz. Estos gusanos sin boca ni intestino se alimentan de los huesos de animales muertos en el fondo marino.
En breve
- Qué son: gusanos marinos que perforan los huesos de vertebrados muertos con unas raíces en las que viven bacterias que digieren el hueso por ellos.
- Dónde: en El Cachucho (Cantábrico, unos 500 m), frente a Mazarrón (más de 1.200 m) y en el golfo de Cádiz y el Mediterráneo (de 50 a más de 700 m).
- Cómo se encontraron: con huesos de vaca y cerdo dejados varios meses en el fondo en nueve puntos, recuperados en campañas del IEO entre 2022 y 2024.
- Por qué importa: el género solo tenía 34 especies descritas en el mundo, y el hallazgo muestra cuánto falta por conocer de los fondos marinos españoles.
¿Qué son los gusanos comehuesos Osedax?
Osedax es un género de gusanos marinos que viven exclusivamente sobre huesos de vertebrados muertos en el fondo del mar, de los que obtienen su alimento con ayuda de bacterias. Su nombre, en latín, significa precisamente «devorador de huesos», y en inglés se les conoce también como zombie worms, «gusanos zombis».
Son animales muy extraños incluso para un zoólogo. No tienen boca, ni ano, ni intestino. En su lugar desarrollan una estructura en forma de raíz que penetra en el hueso. Dentro de esa raíz viven bacterias especializadas que descomponen los compuestos orgánicos que quedan en el esqueleto, como el colágeno y las grasas, y los convierten en nutrientes que el gusano puede aprovechar. Lo que asoma fuera del hueso es un pequeño penacho, a menudo rojizo, que funciona como branquia. Según la especie, miden de unos pocos milímetros a varios centímetros.
Su reproducción es igual de insólita. En la mayoría de las especies conocidas, lo que se ve sobre el hueso son hembras: los machos son enanos microscópicos que no pasan del estado de larva y viven, a decenas, dentro del tubo de cada hembra. Una larva que se asienta sobre un hueso se convierte en hembra; si cae sobre una hembra, se queda en macho enano.
«El género Osedax fue descubierto hace apenas dos décadas», recuerda Sergi Taboada, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC). Los primeros se encontraron sobre el esqueleto de una ballena en el fondo del cañón submarino de Monterrey (California), y desde entonces se han descrito formalmente 34 especies en todo el mundo.
¿Cuáles son las tres nuevas especies y dónde viven?
Son Osedax emmae, Osedax teoi y Osedax martini, y se reparten entre el Cantábrico, el Mediterráneo y el golfo de Cádiz. Sus nombres rinden homenaje a hijos del personal investigador. «Simplemente mirándolas con la lupa, las tres especies presentan características diferenciadas», explica Teresa Alonso, del MNCN y primera autora del trabajo.
| Especie | Dónde se ha encontrado | Profundidad | Rasgo distintivo |
|---|---|---|---|
| Osedax emmae | El Cachucho (mar Cantábrico) | Unos 500 m | Rasgos morfológicos inesperados en su grupo y una diversidad genética muy alta |
| Osedax teoi | Frente a Mazarrón (Murcia, Mediterráneo) | Más de 1.200 m | Una mancha verde nunca descrita en ninguna especie del género |
| Osedax martini | Mazarrón, Blanes y golfo de Cádiz | De unos 50 a más de 700 m | La de mayor distribución y la primera del género con dos formas: con manchas negras o rojizas |
O. martini ya se había detectado frente a Blanes (Girona), pero nunca se había descrito formalmente. El Cachucho, donde vive O. emmae, es una montaña submarina frente a Asturias y fue la primera área marina protegida de alta mar de España.
¿Cómo se encuentra un gusano que vive en huesos a 1.200 metros?
Poniéndole un cebo: huesos de vaca y de cerdo dejados en el fondo durante meses. El equipo instaló esos huesos en unas estructuras submarinas diseñadas por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), llamadas landers, en nueve puntos alrededor de la península, entre ellos El Cachucho, el golfo de Cádiz y el escarpe de Mazarrón.
«Los dispositivos permanecieron durante varios meses en el fondo», detalla Javier Cristobo, del IEO. Se recuperaron en campañas oceanográficas entre 2022 y 2024 a bordo de los buques Ángeles Alvariño y Ramón Margalef. Los huesos se examinaron primero en cubierta y los gusanos se estudiaron después en el MNCN con técnicas morfológicas y genéticas.
El estudio, en datos
Especies nuevas: 3 (el género tenía 34 descritas en el mundo).
Puntos de muestreo: 9, con huesos de vaca y cerdo.
Campañas: 2022-2024, buques del IEO Ángeles Alvariño y Ramón Margalef.
Profundidad: de unos 50 a más de 1.200 metros.
Centros: MNCN-CSIC, IEO-CSIC y CIIMAR (Portugal).
Revista: Zoological Journal of the Linnean Society (2026).
¿Qué revelan sus genes y sus bacterias?
Que estos gusanos diminutos viajan mucho más de lo que parece y que comparten parte de sus bacterias en todo el mundo. Los ejemplares de O. martini del Mediterráneo y del golfo de Cádiz no muestran una separación genética clara, pese a estar a cientos de kilómetros y a profundidades distintas. «Es posible que la conectividad de O. martini esté favorecida por la circulación oceánica profunda», apunta Alonso: las corrientes que intercambian agua entre el Mediterráneo y el Atlántico arrastrarían sus larvas.
O. emmae, en cambio, sorprende por lo contrario: una diversidad genética altísima dentro de una sola localidad, con casi cada individuo analizado portador de una variante genética distinta.
El equipo analizó también las comunidades de bacterias que viven en las raíces. Ninguna era exclusiva de una especie de gusano, lo que sugiere que el entorno pesa mucho en qué microbios se instalan. Pero hay un hallazgo común: «Por primera vez hemos identificado cuatro componentes bacterianos presentes en todas las especies analizadas», señala Marta Turon, del MNCN, incluida una especie antártica, O. deceptionensis, que el mismo grupo había descrito antes.
¿Por qué importan unos gusanos que comen huesos?
Porque reciclan los esqueletos que llegan al fondo del mar y devuelven sus nutrientes al ecosistema. Cuando un vertebrado muere y se hunde, sus restos se convierten en un pequeño oasis de alimento en un fondo pobre. Osedax y sus bacterias actúan como ingenieros ecológicos de esos ecosistemas: transforman la materia orgánica atrapada en los huesos y la reincorporan a la cadena trófica.
Su actividad tiene además una consecuencia para la paleontología. Según Cristobo, este proceso «también explica por qué no es frecuente observar esqueletos de vertebrados en el registro fósil marino»: muchos huesos son devorados antes de poder fosilizar. Por eso hallazgos como el del cocodrilo fósil de la roca de la Esfinge, que vivió en un mar poco profundo, son tan valiosos.
La pregunta de fondo la formula Taboada: «La pregunta que cabe hacerse es hasta qué punto sigue siendo desconocida la biodiversidad de los fondos marinos». Si en aguas tan estudiadas como las españolas aparecen tres especies nuevas en unos pocos huesos, el inventario de las profundidades está lejos de completarse, como recuerdan otros hallazgos recientes en el abismo, como las arañas marinas que brillan con luz propia.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un gusano Osedax?
Es un gusano marino que vive sobre huesos de vertebrados muertos en el fondo del mar. No tiene boca ni intestino y se alimenta gracias a bacterias que viven en sus raíces y digieren el hueso.
¿Cuáles son las nuevas especies descubiertas en España?
Osedax emmae, en El Cachucho (Cantábrico); Osedax teoi, frente a Mazarrón (Murcia), y Osedax martini, en el Mediterráneo y el golfo de Cádiz.
¿Por qué se llaman gusanos zombis?
Es el apodo popular, sobre todo en inglés (zombie worms), de los Osedax, porque viven sobre los huesos de animales muertos y se alimentan de ellos.
¿Son peligrosos para las personas?
No. Son gusanos diminutos que viven en el fondo marino sobre huesos de animales muertos y no tienen ninguna relación con las personas.
¿Cuántas especies de Osedax se conocen?
Antes de este estudio se habían descrito formalmente 34 especies en todo el mundo. El género se descubrió hace unas dos décadas.
¿Quién ha hecho el estudio?
Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales y del Instituto Español de Oceanografía, ambos del CSIC, con el centro portugués CIIMAR. Se ha publicado en Zoological Journal of the Linnean Society.
Fuentes y verificación
Publicado: 15 de octubre de 2026 · Hecho: descripción de especies nuevas a partir de muestreos en el fondo marino (2022-2024), publicada en Zoological Journal of the Linnean Society y difundida por el CSIC el 13 de octubre de 2026.
Fuentes: Alonso-Hartyanyi et al., «On the diversity of 'bone-eating' worms (Annelida: Siboglinidae: Osedax) and their symbionts around the Iberian Peninsula», Zoological Journal of the Linnean Society 208 (DOI: 10.1093/zoolinnean/zlag148) · CSIC (nota de prensa, 13 de octubre de 2026) · Museo Nacional de Ciencias Naturales.