Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y del CSIC han descrito un fósil jurásico de cuatro centímetros que lleva tallada en sus dos caras la shahada, la profesión de fe islámica. Comprado en Marrakech en 1994, es, según el estudio publicado en Journal of the Geological Society, el primer talismán religioso islámico documentado sobre un fósil.
En breve
- Qué es: el molde interno de un bivalvo marino del Jurásico, Pleuromya cf. uniformis, de 40 milímetros de largo y 26 de alto.
- Qué lleva grabado: la shahada en escritura cúfica, tallada en relieve sobre las dos valvas, con pequeñas variantes entre una cara y otra.
- De cuándo es la talla: los autores la sitúan probablemente entre finales del siglo XIX y el primer tercio del XX. El fósil tiene entre 145 y 201 millones de años.
- Cautela: su función exacta no puede confirmarse. Que sirviera para «islamizar» un objeto mágico es una hipótesis de los autores.
¿Qué fósil es y de dónde procede?
Es el molde interno de un bivalvo marino del Jurásico, de cuatro centímetros, comprado en Marrakech en 1994 y conservado en el Museo Geominero de Madrid.
En noviembre de 1994, el paleontólogo Juan Carlos Gutiérrez-Marco compró en una pequeña tienda del zoco de Marrakech, al norte de la plaza de Yamaa el Fna, un fósil que no se parecía a los que se venden a los turistas. El vendedor no hablaba francés, inglés ni español, así que no pudo explicar de dónde venía ni para qué servía.
La pieza es el molde interno de un bivalvo, es decir, el relleno de sedimento que quedó petrificado dentro de las dos valvas de un animal parecido a una almeja. Los autores lo identifican, con reservas, como Pleuromya cf. uniformis, un molusco marino del Jurásico, el periodo que va de hace 201 a hace 145 millones de años. Mide 40 milímetros de largo y 26 de alto, y probablemente procede de los afloramientos jurásicos del Alto Atlas, cerca de Marrakech.
Hoy se conserva en el Museo Geominero de Madrid, que depende del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC). Lo que lo hace único no es el animal, bastante común, sino lo que alguien hizo con él millones de años después.
La pieza, en datos
Fósil: molde interno de Pleuromya cf. uniformis (bivalvo marino).
Edad del fósil: Jurásico, entre 201 y 145 millones de años.
Tamaño: 40 × 26 milímetros.
Inscripción: shahada en cúfico, en relieve, en ambas valvas.
Edad probable de la talla: finales del siglo XIX o primer tercio del XX.
Dónde está: Museo Geominero (IGME-CSIC), Madrid.
¿Qué dice la inscripción y cómo se sabe que es auténtica?
Las dos caras del fósil están talladas en relieve con un texto en escritura cúfica, el estilo anguloso y geométrico de la caligrafía árabe. El texto es la shahada, la profesión de fe del islam: «No hay más dios que Dios, y Mahoma es su profeta». Las dos valvas no son idénticas: presentan variantes, como la repetición del nombre de Dios y algunas irregularidades en la disposición de las letras.
Que la inscripción esté en relieve y no incisa es importante. Significa que el artesano rebajó la superficie del fósil para dejar las letras resaltadas, un trabajo mucho más laborioso que rayar la piedra. Los investigadores examinaron el soporte y las grietas naturales que atraviesan a la vez la roca y las letras, y concluyen que el texto forma parte del propio objeto y no es un añadido pegado o moldeado después.
El análisis del texto corrió a cargo de la arabista Delfina Serrano Ruano, del CSIC. Por el contexto documental, los autores proponen que la talla se hizo probablemente entre finales del siglo XIX y el primer tercio del XX, aunque no hay una datación directa.
¿Para qué servía un fósil con la shahada?
No se sabe con certeza. La hipótesis de los autores es que era un talismán: la profesión de fe daba un sentido religioso a un objeto que antes se asociaba a la magia.
Para entender el objeto, el equipo recurrió a lo que se sabía del uso de fósiles en Marruecos hace un siglo. El geólogo francés Abel Brives recogió en 1904 que en la región situada al norte de Agadir se empleaban como amuletos y en la adivinación. Poco después, el médico Émile Mauchamp describió rituales en torno a unos fósiles llamados tazrout: los adivinos los guardaban en cajas, los «alimentaban» con azúcar y aseguraban que emitían sonidos para responder a preguntas sobre enfermedades o tesoros ocultos.
A partir de ahí, los autores plantean su hipótesis principal: grabar la profesión de fe sobre uno de esos fósiles habría servido para neutralizar sus supuestas propiedades mágicas y poner el objeto bajo la autoridad divina. Una «islamización» de una creencia popular, asociada a comunidades bereberes del Alto Atlas occidental.
Proponen además una segunda lectura, más especulativa: la pieza podría relacionarse con los debates sobre la evolución que llegaron al mundo de lengua árabe a finales del siglo XIX. En ese contexto, la inscripción afirmaría la unidad y la omnipotencia de Dios frente a lo que la geología empezaba a contar sobre los fósiles. Los propios investigadores la presentan solo como una posibilidad.
Qué está demostrado y qué no. Está documentado que el objeto es un fósil jurásico auténtico y que la shahada está tallada en la propia roca. La fecha de la talla, quién la hizo y para qué servía son interpretaciones razonadas, no hechos comprobados.
Un taller en el zoco de Marrakech
El ejemplar de Madrid no parece ser una pieza aislada. En visitas posteriores al zoco de Marrakech, en 1995 y 2001, se vieron otros fósiles similares con la misma inscripción. Los autores creen que pudo existir un taller local que preparaba estos objetos a partir de bivalvos jurásicos recogidos en el Alto Atlas.
El único precedente conocido de un fósil con texto en árabe es un belemnites del Cretácico procedente de Tiberíades, con una inscripción incisa. Pero aquel texto no es religioso: identifica al propietario. De ahí que el fósil del Museo Geominero se presente como el primero con una inscripción religiosa islámica de estas características.
El uso simbólico de los fósiles es, en realidad, tan antiguo como nuestra especie y sus parientes: se han encontrado conchas y fósiles recogidos y transportados deliberadamente en yacimientos del Paleolítico. Los neandertales del Abric Romaní, por ejemplo, ya seleccionaban con cuidado los materiales que llevaban a su campamento.
¿Quién ha hecho el estudio?
El trabajo es un buen ejemplo de investigación que no cabe en un solo departamento. Lo firman Juan Carlos Gutiérrez-Marco, del Instituto de Geociencias, un centro mixto del CSIC y la Complutense; Sara Romero, de la Facultad de Ciencias Geológicas de la UCM, y Delfina Serrano Ruano, del Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo del CSIC.
Que aparezca en una revista de geología como Journal of the Geological Society, y no en una de historia, subraya el interés creciente por la llamada paleontología cultural: el estudio de cómo las sociedades han interpretado y usado los fósiles. Los centros mixtos entre universidad y CSIC son precisamente los que facilitan este tipo de cruces. En la misma línea de objetos antiguos releídos con ojos nuevos, esta semana se ha conocido también el caso de un cocodrilo fósil de la roca de la Esfinge que llevaba un siglo mal clasificado.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la shahada?
Es la profesión de fe del islam, la fórmula que afirma que no hay más dios que Dios y que Mahoma es su profeta. Es el primero de los cinco pilares del islam.
¿Qué antigüedad tiene el fósil y cuál la inscripción?
El fósil es del Jurásico, de entre 201 y 145 millones de años. La inscripción es muchísimo más reciente: los autores la sitúan probablemente entre finales del siglo XIX y el primer tercio del XX.
¿Dónde se puede ver?
La pieza se conserva en el Museo Geominero de Madrid, del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC).
¿Para qué servía?
No se sabe con certeza. Los investigadores proponen que era un talismán y que la inscripción daba un sentido religioso a un objeto antes asociado a la magia y la adivinación.
¿Quién ha hecho el estudio?
Juan Carlos Gutiérrez-Marco (Instituto de Geociencias, CSIC-UCM), Sara Romero (Universidad Complutense de Madrid) y la arabista Delfina Serrano Ruano (CSIC). Se ha publicado en Journal of the Geological Society.
Fuentes y verificación
Publicado: 13 de octubre de 2026 · Hecho: estudio de un objeto de colección de museo, publicado en Journal of the Geological Society y difundido por la Universidad Complutense de Madrid el 7 de octubre de 2026.
Fuentes: Journal of the Geological Society (Geological Society of London) · El Diario de Madrid, con información de la UCM (7 de octubre de 2026) · Infobae España (7 de octubre de 2026). Perkin no ha podido consultar el texto completo del artículo científico; los datos proceden de la información difundida por la universidad y recogida por los medios citados.