El 15 de octubre de 2026 se inauguran en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma, los cuatro telescopios LST (Large-Sized Telescopes) del observatorio internacional CTAO. Con espejos de 23 metros, captarán los rayos gamma de los fenómenos más energéticos del cosmos. España aporta el 32 % de su construcción.
En breve
- Qué se inaugura: el conjunto completo de cuatro telescopios LST del CTAO-Norte. El primero, LST-1, funciona en pruebas desde 2018; ahora se suman otros tres.
- Cómo son: 23 metros de diámetro, 45 de altura y unas 100 toneladas, capaces de apuntar a cualquier punto del cielo en menos de 20 segundos.
- Para qué sirven: detectar rayos gamma de púlsares, agujeros negros y explosiones cósmicas a través de la luz Cherenkov que producen en la atmósfera.
- Papel de España: país anfitrión, principal contribuyente junto con Japón (32 %) y con el 10 % del tiempo de observación garantizado.
Qué se inaugura en el Roque de los Muchachos
La ceremonia, prevista para las 11:30 del 15 de octubre, marca el final de la construcción de todos los telescopios de gran tamaño previstos para la sede norte del Cherenkov Telescope Array Observatory (CTAO), el mayor observatorio de rayos gamma del mundo. El primero de ellos, el LST-1, se inauguró en 2018 y ha servido de prototipo. Los LST-2, LST-3 y LST-4 han terminado de levantarse este año a su lado, a unos 2.200 metros de altitud en la cumbre de La Palma.
El CTAO tendrá en total más de 60 telescopios de tres tamaños repartidos en dos emplazamientos: CTAO-Norte, en La Palma, y CTAO-Sur, en el desierto de Atacama (Chile). Juntos cubrirán energías desde unos 20 gigaelectronvoltios (GeV) hasta 300 teraelectronvoltios (TeV).
Un telescopio LST, en cifras
Diámetro del espejo: 23 metros.
Altura: 45 metros.
Peso: unas 100 toneladas.
Tiempo de reorientación: menos de 20 segundos a cualquier punto del cielo.
Rango de energía: de 20 a 150 GeV, el más bajo del CTAO.
Cómo ven los rayos gamma desde el suelo
Los rayos gamma son la luz más energética que existe, pero no llegan al suelo: la atmósfera los frena. Al chocar con el aire, cada rayo gamma desencadena una cascada de partículas que viajan más rápido que la luz en ese medio y emiten un destello azulado, la luz Cherenkov, que dura apenas unas milmillonésimas de segundo.
Los LST están hechos para captar ese destello. «Están diseñados para detectar rayos gamma de menor energía, aprovechando la luz Cherenkov que se produce cuando estos rayos llegan a la atmósfera terrestre», explica Rubén López-Coto, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y miembro del comité ejecutivo de la colaboración LST. Su enorme espejo recoge la luz más débil y su estructura ligera, de fibra de carbono, les permite girar con rapidez cuando un satélite avisa de una explosión en el cielo. Al observar el mismo destello con cuatro telescopios a la vez, se reconstruye con mucha más precisión de dónde venía el rayo gamma.
Qué van a estudiar
«Uno de los principales objetivos de los LST es estudiar los púlsares, estrellas de neutrones que albergan algunos de los campos magnéticos más potentes del universo», señala López-Coto. También ayudarán a aclarar un misterio centenario: cómo adquieren los rayos cósmicos energías tan extremas.
Su velocidad de giro los hace especialmente útiles para los fenómenos transitorios, que duran segundos o minutos: estallidos de rayos gamma, ráfagas rápidas de radio o la contrapartida de las ondas gravitacionales. Es el mismo universo extremo que explora, con otras partículas, el detector IceCube, cuyo impulsor acaba de recibir el Nobel de Física 2026.
El equipo del IAA-CSIC ha incorporado además inteligencia artificial, con redes neuronales convolucionales, para distinguir mejor las señales débiles del ruido de fondo. «Aunque las técnicas de machine learning llevan años utilizándose en los telescopios Cherenkov, su evolución reciente ha sido exponencial», apunta Cristian Pozo, investigador predoctoral del centro. La IA es ya una herramienta habitual en la ciencia española, también en medicina.
La aportación de España
España es, junto con Japón, el país que más contribuye a los LST: aporta en torno al 32 % del coste de construcción. Como anfitrión del CTAO-Norte, tiene además garantizado el 10 % del tiempo de observación.
Participan el CSIC, a través del IAA (que coordina el software de análisis de datos) y del Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC, que gestiona la infraestructura informática, con más de 300 usuarios), el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), el CIEMAT, el IFAE, el ICCUB de la Universidad de Barcelona y las universidades Complutense de Madrid, de Alcalá y de Jaén. La industria española ha fabricado piezas clave, como los sistemas de movimiento, la mecánica de las cámaras y la infraestructura.
Para Iván Agudo, investigador del IAA-CSIC, «este acceso privilegiado a la mejor instalación de su tipo a nivel mundial supone una enorme ventaja competitiva para atraer y retener talento científico».
Qué viene después
La inauguración no significa que los cuatro telescopios empiecen ya a producir ciencia de forma rutinaria. La aceptación formal del LST-1 por parte del observatorio se espera para 2027, y después llegará la fase de «ciencia temprana» del CTAO. En los próximos años se sumarán en La Palma los telescopios de tamaño medio (MST), que ampliarán el rango de energías.
Para la isla, que acoge ya instalaciones como el Gran Telescopio Canarias o los telescopios MAGIC, el CTAO-Norte consolida al Roque de los Muchachos como uno de los mejores lugares del planeta para observar el cielo.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se inauguran los telescopios LST de La Palma?
El 15 de octubre de 2026, en una ceremonia en el Observatorio del Roque de los Muchachos que comienza a las 11:30.
¿Qué es el CTAO?
El Cherenkov Telescope Array Observatory, el mayor observatorio de rayos gamma del mundo. Tendrá más de 60 telescopios repartidos entre La Palma (CTAO-Norte) y Chile (CTAO-Sur).
¿Cómo de grandes son los telescopios LST?
Cada uno tiene un espejo de 23 metros de diámetro, mide 45 metros de altura y pesa unas 100 toneladas. Aun así, puede apuntar a cualquier punto del cielo en menos de 20 segundos.
¿Qué observan estos telescopios?
La luz Cherenkov, un destello azulado que producen los rayos gamma al chocar con la atmósfera. Con ella estudian púlsares, agujeros negros, rayos cósmicos y explosiones cósmicas.
¿Cuánto aporta España?
Alrededor del 32 % del coste de construcción de los LST, lo que la convierte, junto con Japón, en el principal contribuyente. Como país anfitrión tiene garantizado el 10 % del tiempo de observación.
Fuentes y verificación
Publicado: 7 de octubre de 2026 · Hecho: inauguración prevista para el 15 de octubre de 2026 en el Observatorio del Roque de los Muchachos (La Palma).
Fuentes: CSIC (nota de prensa, 1 de octubre de 2026) · IEEC · IFAE · El Apurón.