Un equipo de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) ha descrito la primera bioluminiscencia conocida en arañas marinas. Dos especies gigantes del abismo australiano, Colossendeis tasmanica y Colossendeis minor, emiten un resplandor azul por la cara inferior de sus patas. El trabajo se publica en Deep Sea Research Part I y llena un hueco llamativo: los picnogónidos, con más de mil especies, eran hasta ahora un grupo sin ningún caso documentado de luz propia.

Araña marina gigante de cuerpo diminuto y ocho patas larguísimas translúcidas, de pie sobre el sedimento claro del fondo abisal, con las puntas de las patas encendidas en azul intenso en la oscuridad

Qué es una araña marina (y por qué no es una araña)

Las arañas marinas o picnogónidos son uno de los animales más extraños del océano. Pese al nombre, no son arañas: forman un grupo propio de artrópodos marinos, pariente lejano de arañas y escorpiones. Su rasgo más desconcertante es la desproporción. El cuerpo se ha reducido tanto que no cabe dentro lo esencial, así que buena parte de sus órganos —incluido el tubo digestivo— se prolonga hacia el interior de unas patas larguísimas.

En aguas templadas suelen ser diminutas, de pocos milímetros. Pero en el fondo abisal y en los mares polares aparecen ejemplares que alcanzan la envergadura de un plato, un fenómeno conocido como gigantismo. Las protagonistas de este estudio pertenecen al género Colossendeis, precisamente esos gigantes de patas interminables que caminan despacio por el sedimento y se alimentan sorbiendo animales de cuerpo blando, como anémonas.

Un cuarto oscuro a bordo de un barco

El hallazgo nace de una campaña de 2017 del buque oceanográfico australiano RV Investigator, que exploró el abismo frente al sureste de Australia recogiendo fauna a profundidades de hasta casi 5.000 metros. A bordo iba Jérôme Mallefet, biólogo marino de la Universidad Católica de Lovaina y especialista en animales luminosos, que probó los ejemplares en un cuarto oscuro montado en el propio barco.

Al estimular al mayor de los ejemplares apareció un brillo tenue. Para confirmarlo, el equipo aplicó cloruro de potasio, una sustancia que excita las células bioluminiscentes: la araña se encendió y mantuvo la emisión hasta diez minutos. El peróxido de hidrógeno también desencadenaba la luz; la adrenalina, en cambio, no producía ningún efecto, un detalle que ayuda a acotar el mecanismo.

Curiosamente, la pista llevaba más de un siglo esperando. Una descripción antigua de estos animales ya mencionaba un ejemplar que "brillaba como una estrella, con todas sus patas iluminadas a lo largo de la superficie ventral". Nadie lo había vuelto a comprobar.

Cómo es la luz que emiten

Especies: Colossendeis tasmanica y Colossendeis minor, familia Colossendeidae.

Color: azul intenso, con un máximo de emisión en torno a los 449 nanómetros.

Localización: cara inferior de las patas, con un gradiente que decrece de la punta hacia el cuerpo.

Publicación: Deep Sea Research Part I, octubre de 2026 · DOI 10.1016/j.dsr.2026.104735.

El azul no es casual. En el mar profundo es el color que más lejos viaja, y por eso la inmensa mayoría de los organismos luminosos del océano emiten en esa franja. Los investigadores detectaron además fluorescencia verde al iluminar a los animales con luz ultravioleta o azul, un fenómeno distinto: en la fluorescencia el animal no fabrica luz, sino que absorbe la que recibe y la devuelve en otro color.

FenómenoQué ocurreEn estas arañas marinas
BioluminiscenciaEl animal produce su propia luz mediante una reacción químicaResplandor azul de hasta 10 minutos en las patas
FluorescenciaAbsorbe luz externa y la reemite en otro colorBrillo verdoso bajo luz ultravioleta o azul

¿Para qué brilla una araña marina?

Aquí empieza la especulación honesta. Los autores plantean dos posibilidades: atraer pareja en un entorno donde los encuentros son rarísimos, o iluminar el fondo para localizar presas antes de capturarlas. En un lugar sin un solo fotón de luz solar, cualquier destello es información valiosa, también para quien acecha.

Hay una tercera incógnita, más básica: de dónde sale esa luz. Una hipótesis atractiva es que las arañas no la fabriquen desde cero, sino que tomen prestada la maquinaria química de su dieta. Encaja con dos observaciones: se alimentan de organismos como las anémonas, y el brillo se concentra justo en la región por donde discurre su tubo digestivo, dentro de las patas. Sería un caso de luz robada, algo ya conocido en otros animales marinos.

Lo que no sabemos todavía

Importante: la luz se provocó en el laboratorio con estímulos químicos, no observando a los animales en su ambiente. Que puedan brillar no demuestra cuándo ni por qué lo hacen en el fondo del mar, ni se han identificado aún las moléculas responsables.

El propio equipo señala el siguiente paso: grabar vídeo en profundidad para ver a estos animales encenderse por su cuenta. Hasta entonces, las funciones propuestas seguirán siendo conjeturas razonables. También queda por saber cuántas de las más de mil especies de picnogónidos comparten la capacidad, y si el rasgo es antiguo o ha aparecido varias veces por separado.

Mallefet, que lleva años documentando animales luminosos —incluidos tiburones—, resume el hallazgo con humor: "Es bastante impresionante para la gente a la que le dan miedo las arañas". Más allá de la anécdota, el trabajo recuerda algo que la biología marina repite una y otra vez: el fondo del océano sigue siendo el lugar donde más fácil resulta encontrar comportamientos que nadie había visto, incluso en animales recogidos hace años y guardados en una colección.

Preguntas frecuentes sobre las arañas marinas bioluminiscentes

❓ ¿Las arañas marinas son arañas de verdad?

No. Los picnogónidos son un grupo aparte de artrópodos marinos, emparentado de lejos con arañas y escorpiones, pero con una anatomía propia: un cuerpo tan reducido que buena parte de sus órganos, incluido el tubo digestivo, se prolonga dentro de las patas.

❓ ¿Qué han descubierto exactamente?

Que dos especies de arañas marinas gigantes del abismo australiano, Colossendeis tasmanica y Colossendeis minor, emiten luz propia. Es la primera vez que se describe bioluminiscencia en los picnogónidos, un grupo de más de mil especies.

❓ ¿Cómo es esa luz?

Un resplandor azul intenso, con un máximo en torno a los 449 nanómetros, que sale sobre todo de la cara inferior de las patas y disminuye desde la punta hacia el cuerpo. En el laboratorio, la emisión llegó a durar hasta diez minutos.

❓ ¿Para qué les sirve brillar?

No se sabe. Se plantea que pueda servir para atraer pareja o para iluminar el fondo y localizar presas, pero son hipótesis. Comprobarlo exige grabar a los animales en su ambiente, a miles de metros de profundidad.

❓ ¿De dónde sacan la capacidad de emitir luz?

Una posibilidad es que la obtengan de su dieta. Estas arañas marinas se alimentan de animales de cuerpo blando como las anémonas, y la luz se concentra justo en la zona por donde discurre su tubo digestivo. Habría que identificar las moléculas responsables para confirmarlo.


Fuentes y verificación

Publicado: 15 de septiembre de 2026 · Estudio original: Mallefet, J. y cols., Abyssal glowing sea spider, first insight into pycnogonid luminescence, Deep Sea Research Part I, octubre de 2026, DOI 10.1016/j.dsr.2026.104735.

Fuentes: Artículo original en Deep Sea Research Part I · Science News · Ficha del estudio en la Universidad Católica de Lovaina.

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