La embolización de las arterias geniculares, una técnica sin cirugía, alivió de forma clínicamente relevante el dolor de la artrosis de rodilla durante un año en el 80 % de los pacientes que completaron el seguimiento. Lo muestra un estudio con 194 pacientes del hospital Charité de Berlín publicado en Radiology. No tenía grupo control.

Una mujer mayor sube con paso firme una escalinata de piedra en un parque otoñal, con la rodilla en primer plano

En breve

  • Qué es: un procedimiento en el que, a través de un catéter, se bloquean con microesferas los pequeños vasos anómalos que alimentan la inflamación de la rodilla.
  • Resultado: el dolor bajó de una mediana de 7 sobre 10 a 3 a los 12 meses, y mejoraron la movilidad y la calidad de vida.
  • Seguridad: no hubo complicaciones moderadas ni graves; las leves (6,7 % de los procedimientos) se resolvieron solas.
  • Cautela: sin grupo de comparación no se puede descartar el efecto placebo, y un ensayo con procedimiento simulado no encontró diferencias.

¿Qué es la embolización de las arterias de la rodilla?

Es un procedimiento mínimamente invasivo en el que se bloquean los pequeños vasos sanguíneos anómalos que se forman en una rodilla con artrosis y que alimentan su inflamación y su dolor. Su nombre técnico es embolización de las arterias geniculares, las ramas que irrigan la articulación de la rodilla.

En la artrosis, el desgaste del cartílago se acompaña de inflamación de la membrana que recubre la articulación, y esa inflamación estimula el crecimiento de vasos nuevos y desordenados, acompañados de fibras nerviosas sensibles al dolor. La idea de la embolización es cortarles el riego.

La realiza un radiólogo intervencionista. Con anestesia local, introduce un catéter fino por una arteria, normalmente en la ingle, y lo guía con rayos X hasta las pequeñas arterias de la rodilla. Allí inyecta microesferas que taponan los vasos anómalos. En el estudio de la Charité se usaron microesferas de gelatina diseñadas para disolverse en pocas horas, de modo que el bloqueo es temporal y no daña de forma permanente el tejido sano.

¿Qué ha encontrado el estudio de la Charité?

Una reducción del dolor importante y duradera en la mayoría de los pacientes, aunque sin grupo de comparación. El equipo de Florian Nima Fleckenstein, subdirector de Radiología Intervencionista del Campus Mitte de la Charité, en Berlín, trató entre julio y noviembre de 2024 a 194 pacientes (114 mujeres y 80 hombres, con una mediana de edad de 69 años) con dolor de rodilla persistente pese a al menos tres meses de tratamiento convencional: fisioterapia, antiinflamatorios e infiltraciones.

Medida (mediana)AntesA los 12 meses
Dolor (escala 0-10)73
Actividades diarias (KOOS, 0-100)5371,5
Dolor (KOOS, 0-100)4465
Calidad de vida (KOOS, 0-100)1940
Deporte y ocio (KOOS, 0-100)1536

En la escala KOOS, específica de la rodilla, una puntuación más alta es mejor. El dolor bajó ya a 4 a las seis semanas y se mantuvo en 3 a los seis y a los doce meses. El 80 % de los pacientes evaluados al año logró una mejora de al menos 2 puntos en la escala de dolor, el umbral que se considera clínicamente relevante. «Para muchos pacientes con artrosis de rodilla hay hoy un verdadero vacío terapéutico», afirma Fleckenstein.

El estudio, en datos

Pacientes: 194 (45 con las dos rodillas tratadas), 239 procedimientos.

Diseño: prospectivo, de un solo centro y sin grupo control.

Seguimiento a 12 meses: 154 pacientes (79 %).

Éxito técnico: 100 % de los procedimientos.

Centro: Charité – Universitätsmedizin Berlin.

Revista: Radiology (2026).

¿Es un procedimiento seguro?

En este estudio, sí: no hubo complicaciones moderadas ni graves. Se registraron efectos leves en el 6,7 % de los procedimientos, sobre todo cambios de color pasajeros en la piel de la zona tratada y un pequeño hematoma superficial en el punto de entrada del catéter. Todos se resolvieron sin secuelas.

El uso de microesferas que se disuelven en horas busca precisamente reducir el riesgo de dañar tejidos sanos por un bloqueo prolongado. Aun así, como cualquier procedimiento por catéter, exige un equipo con experiencia, y la Sociedad de Radiología Intervencionista de Estados Unidos recomienda ofrecerlo solo a pacientes bien seleccionados y por especialistas formados.

¿Funciona de verdad o es efecto placebo?

Todavía no está claro. Es la gran pregunta pendiente, y el estudio de la Charité no puede responderla porque todos los pacientes recibieron el tratamiento: no hubo un grupo sin tratar ni un procedimiento simulado con el que comparar. En el dolor, el efecto placebo y las expectativas pueden ser muy potentes, y uno de cada cinco pacientes no llegó a la revisión del año.

Los ensayos con grupo control publicados hasta ahora ofrecen resultados dispares:

  • Un ensayo aleatorizado con 50 pacientes (Kumar y colaboradores, 2026) encontró más mejoría al año con embolización más tratamiento habitual (72,7 %) que con tratamiento habitual solo (24,2 %), pero sin procedimiento simulado.
  • Un ensayo con procedimiento simulado y 58 pacientes (van Zadelhoff y colaboradores, 2026) no encontró diferencias significativas entre la embolización real y la simulada a los 12 meses.
  • Un análisis de septiembre de 2026 que reunió 22 estudios y 633 pacientes no halló ventaja frente al procedimiento simulado al combinar los tres ensayos aleatorizados disponibles.

Fleckenstein defiende el valor de su trabajo por proceder de la práctica clínica real: «Creemos que estos resultados tienen peso porque proceden de datos del mundo real». Pero para saber si la técnica es mejor que un placebo hacen falta ensayos más grandes y controlados. Tampoco se ha comprobado si frena el desgaste del cartílago ni si evita o retrasa una prótesis de rodilla. Es el recorrido habitual de cualquier tratamiento, como explicamos en cómo se desarrolla un fármaco: primero resultados prometedores, después la confirmación frente a un control.

¿Para quién podría ser una opción?

Para personas con artrosis de rodilla leve o moderada y dolor persistente que no mejora con los tratamientos habituales y que todavía no son candidatas a una prótesis, o no quieren o no pueden operarse. Es el perfil de los pacientes de este estudio.

La artrosis de rodilla es una de las causas más frecuentes de dolor y discapacidad en personas mayores. En España, el estudio EPISER2016 de la Sociedad Española de Reumatología estimó que la sufre de forma sintomática el 13,8 % de la población adulta. El tratamiento de base sigue siendo el mismo: ejercicio y fortalecimiento muscular, control del peso, fisioterapia y analgésicos, con las infiltraciones y la cirugía como siguientes escalones. Mantener la masa muscular es clave, y hay líneas de investigación activas sobre cómo frenar su pérdida con la edad, como la de la sarcopenia.

Consulta antes de decidir. La embolización geniculada no es todavía un tratamiento estándar de la artrosis de rodilla. Si el dolor no mejora con el tratamiento habitual, coméntalo con tu médico de familia, traumatólogo o reumatólogo, que podrán valorar si tiene sentido en tu caso y si se ofrece en tu hospital, a menudo dentro de estudios.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la embolización de rodilla?

Es un procedimiento sin cirugía en el que, mediante un catéter guiado por rayos X, se bloquean con microesferas los pequeños vasos anómalos que alimentan la inflamación y el dolor de una rodilla con artrosis.

¿Funciona la embolización para la artrosis de rodilla?

En el estudio de la Charité, el 80 % de los pacientes evaluados al año tuvo un alivio relevante del dolor. Pero el estudio no tenía grupo control, y un ensayo con procedimiento simulado no encontró diferencias, así que su eficacia real aún debe confirmarse.

¿Es dolorosa o peligrosa?

Se hace con anestesia local. En este estudio no hubo complicaciones moderadas ni graves; las leves, en el 6,7 % de los procedimientos, desaparecieron solas.

¿Sustituye a la prótesis de rodilla?

No. Está pensada para pacientes con dolor persistente que aún no son candidatos a prótesis. No se ha demostrado que frene el desgaste del cartílago ni que evite la cirugía.

¿Cuántas personas tienen artrosis de rodilla en España?

Según el estudio EPISER2016 de la Sociedad Española de Reumatología, la artrosis de rodilla sintomática afecta al 13,8 % de la población adulta española.

¿Cuánto dura el alivio?

En este estudio, la mejoría del dolor se mantuvo a los 12 meses. Faltan datos a más largo plazo.


Fuentes y verificación

Publicado: 15 de octubre de 2026 · Hecho: estudio en personas (194 pacientes), prospectivo, de un solo centro y sin grupo control, publicado en Radiology y difundido por la Sociedad Radiológica de Norteamérica el 14 de octubre de 2026.

Fuentes: Fleckenstein, Collettini et al., «Genicular Artery Embolization Using Rapidly Resorbable Gelatin-based Microspheres for Osteoarthritis-related Knee Pain», Radiology 319(3) (DOI: 10.1148/radiol.253312) · RSNA, vía ScienceDaily (14 de octubre de 2026) · Blanco et al., «Prevalencia de artrosis sintomática en España: Estudio EPISER2016», Reumatología Clínica. Los datos de los ensayos de comparación (Kumar et al., Clinical Radiology; van Zadelhoff et al., European Radiology) y del análisis de septiembre proceden de la nota de la RSNA. Las declaraciones de Fleckenstein son traducción de Perkin. Este artículo es informativo y no sustituye al consejo médico.