Un tejido de algodón autodesinfectante desarrollado por la Universitat Politècnica de València y el Instituto de Tecnología Química (CSIC-UPV) acumuló un 75 % menos de microorganismos que el algodón normal en camas del Hospital La Fe. Funciona con luz visible: sus colorantes generan oxígeno reactivo que daña bacterias y hongos.

Barandilla de una cama de hospital cubierta con una funda de algodón de tono lila iluminada por la luz de una ventana

En breve

  • Qué es: un algodón tratado con dos compuestos fotoactivos que, al iluminarse, producen una forma muy reactiva de oxígeno que ataca a los microbios.
  • En el laboratorio: inactivó por completo E. coli en 60 minutos y Enterococcus faecalis en 20, y redujo el hongo Candida albicans en tres horas.
  • En el hospital: en habitaciones de 12 pacientes del Hospital La Fe, con luz, acumuló un 75 % menos de microorganismos; sin luz directa, solo un 25 % menos.
  • Cautela: depende de la iluminación y el ensayo fue corto (48 horas). Aún no se ha medido si reduce infecciones en pacientes.

¿Cómo funciona un tejido que se desinfecta con luz?

Lleva incorporados unos colorantes que, al absorber luz visible, transfieren esa energía al oxígeno del aire y lo convierten en una especie química muy reactiva que daña a los microorganismos pegados a la tela. Es el mismo principio de la terapia fotodinámica que se usa en medicina.

«Son dos compuestos fotoactivos que, al iluminarse, generan una especie muy reactiva de oxígeno», explica Alberto Blázquez-Moraleja, investigador del Instituto de Tecnología Química (ITQ), un centro mixto del CSIC y la UPV. Según la información difundida por la universidad, el acabado fija sobre el algodón azul de metileno y rosa de Bengala, con capas intermedias de quitosano, un polímero que se obtiene del caparazón de los crustáceos.

No deja de ser una vuelta a los orígenes: el azul de metileno es uno de aquellos tintes sintéticos del siglo XIX que acabaron convertidos en medicamentos, en la estela de la mauveína de William Perkin. La ventaja de este mecanismo es que no libera un antibiótico ni un metal: el agente que mata a los microbios se fabrica en el momento, con luz y oxígeno. Como explica Marilés Bonet, del campus de Alcoy de la UPV, se mitigan «algunos de los problemas que presentan los antimicrobianos convencionales».

¿Qué microbios elimina?

En el laboratorio, y siempre bajo iluminación, inactivó por completo dos bacterias habituales en los hospitales y redujo un hongo.

MicroorganismoTipoResultado con luz
Enterococcus faecalisBacteria grampositivaInactivación completa en 20 minutos
Escherichia coliBacteria gramnegativaInactivación completa en 60 minutos
Candida albicansHongo (levadura)Reducción en tres horas

Los equipos de investigación presentan el tejido como eficaz también frente a virus, pero la información publicada no detalla con qué virus se ha probado ni con qué resultado, por lo que conviene tomar ese punto con prudencia.

¿Cómo se probó en el Hospital La Fe?

Colocando el tejido durante 48 horas en habitaciones de 12 pacientes y comparándolo con algodón sin tratar. La prueba la dirigió la Unidad Mixta de la UPV y el Instituto de Investigación Sanitaria La Fe, en el Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia.

Las telas se pusieron en dos lugares: en las barandillas de las camas, que reciben luz, y en los colchones, menos iluminados. El resultado depende claramente de la luz:

Resultados en el hospital

Zona iluminada (barandillas): un 75 % menos de microorganismos que el algodón convencional.

Zona sin luz directa (colchones): solo un 25 % menos.

Bacterias grampositivas: un 77,5 % menos, el efecto más intenso.

Duración: 48 horas, en habitaciones de 12 pacientes.

«El tejido expuesto a la luz acumuló un 75 % menos de microorganismos que uno de algodón convencional», resume Inmaculada Andreu, de la Unidad Mixta UPV-IIS La Fe. Las superficies textiles de un hospital, como fundas, cortinas o uniformes, son una de las vías por las que los microbios pasan de un paciente a otro, y las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria son una de las complicaciones más frecuentes en los centros sanitarios.

¿Resiste los lavados?

Sí, al menos 20. Uno de los problemas de muchos tejidos antimicrobianos es que pierden eficacia con los lavados. «Incluso después de 20 ciclos, conservó una eficacia bactericida superior a los niveles de referencia» que se usan para este tipo de textiles, señala Pilar Moya, del Instituto Agroforestal del Mediterráneo de la UPV.

Los autores destacan además que el proceso de fabricación podría integrarse en las técnicas habituales de acabado textil, lo que facilitaría producir prendas y fundas a gran escala. De momento es una posibilidad, no una producción en marcha.

¿Cuándo podría usarse y qué le falta?

Todavía no está en el mercado, y le quedan pasos importantes. El primero, la propia limitación que reconocen sus autores: «Su efecto antimicrobiano depende en gran medida de la iluminación», admite Andreu. En zonas oscuras, como el interior de un colchón o un armario, su eficacia cae mucho.

El segundo es la escala del ensayo. Se ha medido cuántos microbios se acumulan en la tela durante dos días, no si el tejido reduce las infecciones de los pacientes, que es lo que de verdad importa y exigiría estudios más largos y con muchos más pacientes. Habrá que comprobar también su comportamiento tras más lavados y con el uso diario. Aun así, es un ejemplo de innovación española que combina química, ingeniería textil y validación clínica en un mismo trabajo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un tejido autodesinfectante?

Una tela tratada para eliminar por sí sola los microorganismos que se depositan en ella. En este caso, unos colorantes activados por luz visible generan oxígeno reactivo que daña bacterias y hongos.

¿Qué microbios elimina este tejido?

En el laboratorio inactivó por completo E. coli en 60 minutos y Enterococcus faecalis en 20, y redujo Candida albicans en tres horas, siempre con iluminación.

¿Funciona sin luz?

Mucho peor. En el hospital, la tela iluminada acumuló un 75 % menos de microorganismos que el algodón normal, pero en la zona sin luz directa la reducción fue solo del 25 %.

¿Aguanta la lavadora?

Tras 20 ciclos de lavado mantuvo una eficacia bactericida superior a los niveles de referencia para tejidos antimicrobianos.

¿Quién lo ha desarrollado?

La Universitat Politècnica de València (campus de Alcoy), el Instituto de Tecnología Química (CSIC-UPV), el Instituto Agroforestal del Mediterráneo y la Unidad Mixta UPV-IIS La Fe. Se ha publicado en ACS Applied Materials & Interfaces.


Fuentes y verificación

Publicado: 14 de octubre de 2026 · Hecho: estudio de laboratorio más un ensayo de 48 horas en un hospital (sin medir infecciones en pacientes), publicado en ACS Applied Materials & Interfaces y difundido por la UPV y el CSIC el 8 de octubre de 2026.

Fuentes: Martínez-González et al., «Light-Driven Antimicrobial Cotton Fabric: Multilayer Dye-Finishing Design and Hospital Environment Validation», ACS Applied Materials & Interfaces 18, 43747–43759 (DOI: 10.1021/acsami.6c08865) · Delegación del CSIC en la Comunitat Valenciana (8 de octubre de 2026) · Ingenieros.es, con información de la UPV. Los nombres de los colorantes proceden de la información de la UPV recogida por este medio.