La colaboración XENON ha anunciado la primera medida de neutrinos solares chocando contra electrones a energías de escala keV. Su detector, XENONnT, enterrado bajo el macizo del Gran Sasso (Italia), ha alcanzado sensibilidad a neutrinos de apenas 17 keV, la energía más baja jamás registrada. La señal procede de la fusión de dos protones, la reacción que enciende el Sol, y se ha obtenido con un aparato que no se diseñó para esto, sino para buscar materia oscura.

Gran detector cilíndrico de xenón líquido en una sala subterránea excavada en la roca, con dos anillos de tubos fotomultiplicadores dorados arriba y abajo, un destello violeta en su interior y andamios metálicos alrededor

Las partículas que salen del corazón del Sol

La luz que nos llega del Sol tarda decenas de miles de años en escapar de su interior, rebotando de átomo en átomo. Los neutrinos, en cambio, salen disparados del núcleo y cruzan el Sol entero sin apenas enterarse: llegan a la Tierra en poco más de ocho minutos. Son, literalmente, la única mirada directa al horno donde se fabrica la energía solar.

Esa indiferencia hacia la materia es también su maldición. Miles de millones de neutrinos atraviesan cada centímetro cuadrado de nuestra piel cada segundo sin dejar rastro. Los más numerosos son los llamados neutrinos pp, que nacen cuando dos protones se fusionan en el primer paso de la cadena que alimenta a la estrella. Son los más abundantes y, a la vez, los de menor energía: justo los más escurridizos.

Qué se ha medido y con qué precisión

XENONnT ha detectado esos neutrinos por dispersión elástica contra electrones: la partícula golpea a un electrón del xenón líquido, el electrón sale despedido y ese minúsculo retroceso produce un destello de luz que el detector registra. El análisis abarca retrocesos de entre 1 y 140 keV y proporciona sensibilidad a neutrinos de hasta 17 keV.

Umbral alcanzado: neutrinos solares de hasta 17 keV, el más bajo jamás logrado.

Exposición: 2,46 toneladas·año, de las dos primeras campañas científicas.

Significación: 5,0 sigma frente a la hipótesis de solo ruido de fondo.

Flujo medido de neutrinos pp: (10,2 ± 2,0) × 1010 por cm² y segundo.

Para calibrar el salto conviene mirar atrás. El experimento italiano Borexino fue pionero en observar neutrinos solares en tiempo real uno a uno, con un umbral de 335 keV. XENONnT hereda ese legado y lo lleva mucho más abajo, a un territorio energético que hasta ahora estaba vacío.

ExperimentoUmbral en energía del neutrinoTécnica
Borexino335 keVCentelleador líquido orgánico
XENONnT (2026)17 keVXenón líquido, dispersión sobre electrones

Una aguja en un pajar bajo 1.400 metros de roca

El detector contiene 5,9 toneladas de xenón líquido ultrapuro y opera en los Laboratorios Nacionales del Gran Sasso del INFN, bajo 1.400 metros de montaña que hacen de escudo contra los rayos cósmicos. A energías tan bajas, el enemigo no es el ruido exterior sino el interior: la radiactividad residual de los propios materiales del aparato. Reducirla hasta niveles casi absurdos es lo que ha hecho posible la medida.

La física Kate Scholberg, de la Universidad de Duke, ajena al trabajo, lo resume bien: "La dificultad está en encontrar las agujas de neutrinos en el pajar del fondo". Para Elena Aprile, de la Universidad de Columbia y portavoz de la colaboración XENON, la lectura es otra: "Esta observación de neutrinos solares de baja energía demuestra cómo los avances impulsados por la búsqueda de materia oscura están abriendo ventanas totalmente nuevas al Universo".

La niebla que estorba a los cazadores de materia oscura

El hallazgo tiene una cara incómoda. Los detectores de materia oscura buscan choques rarísimos de partículas desconocidas contra sus átomos. Cuanto más sensibles se vuelven, antes empiezan a ver otra cosa: neutrinos del Sol, que producen señales parecidas y que no se pueden apagar ni blindar. Es lo que se conoce como niebla de neutrinos, el límite natural de esta técnica.

Que XENONnT ya distinga esa niebla significa que los experimentos están llegando a la frontera. Y conocerla al detalle es precisamente lo que necesitan los detectores de próxima generación, como el proyecto internacional XLZD, para saber qué parte de lo que vean será materia oscura y qué parte, simplemente, el Sol. De paso, estos neutrinos abren una vía para estudiar la composición solar: el físico Florian Jörg, de la Universidad de Zúrich, apunta que con detectores más avanzados se podría extraer información valiosa sobre el interior de nuestra estrella.

Lo que falta por confirmar

Importante: el resultado se presentó el 31 de agosto de 2026 en un seminario del INFN y circula como preprint en arXiv (2608.29450). Todavía no ha superado la revisión por pares, el filtro habitual antes de considerar un resultado consolidado.

La otra gran colaboración del campo, PandaX, publicó a primeros de septiembre un comentario sobre el trabajo. Conviene precisar qué discute y qué no: sus autores felicitan a XENONnT por un "resultado definitivo" y no cuestionan ni la medida ni su significación estadística. Su objeción es que una figura comparativa del artículo incluye un dato antiguo de PandaX de 2024 en lugar del actualizado de 2026. Es una disputa de cortesía académica, no de física.

Queda por ver si el flujo medido, que todavía arrastra una incertidumbre de alrededor del 20 %, se afina con más exposición y si otros detectores reproducen la observación. Pero el mensaje de fondo es sólido: un instrumento diseñado para encontrar lo que quizá no exista ha terminado midiendo, con una precisión inédita, lo que sin duda existe.

Preguntas frecuentes sobre los neutrinos solares de baja energía

❓ ¿Qué son los neutrinos pp?

Los que produce la fusión de dos protones, la primera reacción de la cadena que mantiene encendido el Sol. Son con diferencia los más abundantes: la inmensa mayoría de los neutrinos solares que atraviesan la Tierra proceden de esa reacción. También son los de menor energía, y por eso los más difíciles de detectar.

❓ ¿Qué ha medido exactamente XENONnT?

Neutrinos solares que chocan contra los electrones del xenón líquido del detector. El análisis cubre retrocesos de electrones de entre 1 y 140 keV y alcanza sensibilidad a neutrinos de hasta 17 keV, la energía más baja medida hasta ahora. La hipótesis de que todo fuera ruido de fondo se descarta con 5 sigma.

❓ ¿Por qué es difícil detectar estos neutrinos?

Porque apenas interaccionan con la materia y, a estas energías, las señales que dejan son diminutas y se confunden con la radiactividad residual del propio detector. De ahí que haga falta un instrumento ultrapuro, enterrado bajo 1.400 metros de roca para frenar los rayos cósmicos.

❓ ¿Qué tiene que ver con la materia oscura?

XENONnT se construyó para buscar materia oscura, no neutrinos. Pero los mismos detectores tan sensibles empiezan a ver neutrinos del Sol, que son un fondo imposible de eliminar: la llamada niebla de neutrinos. Medirla bien es clave para los detectores de próxima generación, como el proyecto XLZD.

❓ ¿Está ya confirmado el resultado?

El trabajo se presentó el 31 de agosto de 2026 en un seminario del INFN y está disponible como preprint en arXiv, pendiente todavía de revisión por pares. La colaboración rival PandaX ha publicado un comentario, pero no cuestiona la significación estadística: solo reclama que se actualice una figura comparativa.


Fuentes y verificación

Publicado: 15 de septiembre de 2026 · Estudio original: Colaboración XENON, First Measurement of Solar Neutrinos through Elastic Neutrino-Electron Scattering at the keV Scale, preprint arXiv:2608.29450, presentado el 31 de agosto de 2026 en un seminario del INFN. Pendiente de revisión por pares.

Fuentes: Preprint en arXiv · Nota oficial de la colaboración XENON · Science News · Phys.org · Comentario de la colaboración PandaX.

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